Tomillo, lavanda y laurel: protectoras y purificadoras

El tomillo quemado o como incienso se utiliza para la purificación de espacios y de altares antes de realizar un trabajo mágico y se cree que atrae la buena salud. También se puede añadir al agua de baño con el mismo fin de limpieza y purificación, otorga valor y fuerza de voluntad y es una buena defensa contra la negatividad. Se dice que colocando unas hojas secas de tomillo debajo de la almohada se consigue ahuyentar las pesadillas.

La lavanda, el perfume clásico por excelencia, tiene también un gran poder limpiador de energías negativas, por lo que se utiliza frecuentemente para sanar el hogar, armonizando y equilibrando los ambientes y levantando el ánimo de las personas que están en ellos. También se usa para la sanación y limpieza espiritual, para reducir el estrés y la ansiedad y para abrirse a una conciencia superior. Atrae el éxito y el amor y llevada encima sirve como amuleto contra las desgracias y ayuda contra los miedos.

El laurel, asociado con la inmortalidad, se considera protector y purificador de ambientes, ahuyenta el mal y las energías negativas. Consagrado a Apolo, el laurel se empleaba en la antigua Grecia para la práctica de la dafnomancia, un arte adivinatorio basado en el crepitar y en la forma que adoptaban sus hojas al ser arrojadas al fuego. Llevar una hoja seca encima aporta suerte, fortuna y clarividencia para resolver los problemas. Se dice también que protege del rayo si se coloca en las ventanas.

Romero y albahaca para el amor y la memoria

El romero, al igual que el tomillo, se puede utilizar para limpiezas energéticas, tanto de lugares en forma de incienso, como de personas, en forma de baño.
Sin embargo, su poder principal es el de ayudar a encontrar el amor y, llevada encima se cree que aporta amor y felicidad , salud y suerte. También se relaciona con los recuerdos y se cree que olerlo habitualmente conserva la memoria y la juventud. Se dice también que colocar o plantar romero en la puerta de entrada aleja a los ladrones y que su cultivo atrae a los gnomos.

La albahaca se usa en rituales de amor y de protección, añadiéndola a los inciensos y llenando saquitos de tela con sus hojas. Sirve para reconciliar a los enamorados después de una pelea y su perfume atrae la atención y la pasión amorosa. También se usa para conocer las intenciones y la fidelidad y honestidad de una pareja, real o deseada. Para ello, basta con poner una ramita de albahaca en la mano de la persona, si se marchita rápido esta no será de fiar en el amor. Además, si se esparce albahaca seca en polvo sobre el cuerpo de la persona amada mientras duerme, permanecerá siempre fiel. Se cree también que la albahaca fresca o macerada en agua 3 días y luego rociada por los rincones, atrae la buena fortuna y la suerte en los negocios y en las casas.



Ruda y Salvia para atraer la buena suerte y alejar la mala


La ruda protege a las personas y a los lugares de las influencias negativas, del mal de ojo y las brujerías y maleficios. Se cree que una ramita de ruda llevada encima preserva de todo embrujamiento, aleja la mala suerte y evita los sustos. Además, protege de los ataques de los enemigos y de la envidia y sus nocivos efectos. Para proteger el hogar se puede salpicar con una rama de ruda mojada en agua y sal las habitaciones de la casa, mientras que atada con una cinta roja y colocada encima de la puerta de entrada evitará que entren energías negativas. También se dice que devuelve cualquier hechizo negativo a su emisor si se frotan sus flores contra el suelo.

La Salvia sirve para superar dificultades y solucionar problemas; además potencia las cualidades de las otras hierbas empleadas en rituales. Se utiliza para atraer la suerte, la fortuna y el dinero, y su humo, quemándola como incienso, elimina la energía negativa de espacios y personas. Se usa también en rituales de curación y aleja enfermedades y accidentes y se dice que cultivarla y cuidarla con amor alarga la vida.