Con el uso continuado y, especialmente, con el uso de macros, algunas funciones de Excel pueden desactivarse o cambiar de lugar.

Si has hecho demasiados cambios y no recuerdas cómo volver a cierta opción que quieres recuperar, o hay iconos que eliminaste o cambiaste de sítio, es necesario restaurar Excel, para volver a su estado inicial.


Restablecer los valores predeterminados de Excel

Asegúrate de que Excel está cerrado. No debe estar abierto si queremos restaurarlo.

Lo que vamos a hacer es modificar el registro de Windows y borrar las personalizaciones de Excel. Cuando el propio programa vea que no existen, las creará de nuevo con los valores predeterminados.

Modificar el registro es una operación sencilla, pero delicada. Si borras algo que no es puedes estropear aplicaciones, o el propio Windows. Si algunos de estos pasos no los entiendes y no lo tienes claro, no borres nada.

Para acceder al registro, busca el buscador de Windows o Cortana, en la esquina inferior izquierda del Escritorio de Windows, y escribe regedit. Se abrirá el Editor del Registro.

Debemos hacer doble clic en la clave HKEY_USERS, para expandir las carpetas que contiene. Veremos varias carpetas que empiezan por S-1-5. Entramos en la más larga, pero en la que no pone classes:



Entramos en ella, y hacemos doble clic en Software, Microsoft y Office. Aquí veremos varios números que se corresponden con las versiones de Office que tengamos instaladas. Por ejemplo la versión 15 es Office 2013, y la versión 16, Office 2016:





Si tienes varias versiones, entra en la que quieras modificar. A modo de ejemplo, entramos en la carpeta 16, porque vamos a restaurar Excel 2016. Dentro veremos una carpeta Excel. Aquí hay otra llamada Options, que contiene todas las personalizaciones y cambios. Debemos pulsar con el botón derecho sobre la carpeta Options y elegir la opción Eliminar, para borrarla:





Al borrar la carpeta, la próxima vez que usemos Excel restaurará los valores predeterminados, como si acabases de restaurar Excel sin reinstalar.




Fuente:
Juan Antonio Pascual